La historia
¿A dónde has ido?
Querido Niño es una carta. Se la escribo a mi versión más pequeña, la más inocente.
Es el grito de un adulto que mira atrás y se da cuenta de que, de niño, sabía disfrutar de verdad. Sabía ser yo sin miedo a que me juzgaran. La vida era más sencilla, y yo también.
En esa carta le digo que le echo de menos. Que le necesito. Que necesito que esa parte de mí vuelva, para aprender otra vez a mirar el mundo como lo miraba él.
